Enfermedades crónicas — Dr. Salvador Contreras Cornejo
El cansancio permanente, el frío que no se va, subir de peso sin razón aparente y sentirse lento todo el día pueden ser señales de hipotiroidismo. Muchos pacientes llevan años con estos síntomas sin saber que la tiroides está detrás.
La glándula tiroides es pequeña, pesa menos de 30 gramos, y produce hormonas que regulan casi todo en el organismo: el metabolismo, la temperatura corporal, el estado de ánimo, la función cardíaca, la digestión y la claridad mental. Cuando funciona lento, todo lo demás también lo hace.
Por qué se confunde con el cansancio normal
El problema del hipotiroidismo es que sus síntomas son inespecíficos. Cansancio, frío, aumento de peso, estreñimiento, piel seca, cabello que cae más de lo habitual, dificultad para concentrarse, estado de ánimo bajo. Cualquiera de estos síntomas por separado tiene decenas de explicaciones posibles. Cuando aparecen juntos y de forma persistente, la tiroides merece evaluarse.
Muchos pacientes, especialmente mujeres mayores de 40 años, llevan meses o años atribuyendo estos síntomas al estrés, a la edad, al calor de Apatzingán o simplemente a que “así son las cosas”. Un estudio de tiroides sencillo puede aclarar si hay algo más detrás.
Quién tiene más riesgo
El hipotiroidismo es más frecuente en mujeres que en hombres, especialmente después de los 40 años. También es más común en personas con antecedentes familiares de enfermedad tiroidea, en quienes han tenido embarazos recientes, en pacientes con otras enfermedades autoinmunes como diabetes tipo 1 o artritis reumatoide, y en personas que han recibido tratamiento previo de la tiroides.
El estudio inicial es la TSH, una hormona que el cerebro produce para estimular la tiroides. Cuando la tiroides trabaja lento, la TSH sube como compensación. Es un estudio de laboratorio simple, económico y disponible en LabVital Apatzingán.
Qué pasa si no se trata
El hipotiroidismo no tratado no solo genera malestar crónico. A largo plazo puede contribuir a colesterol elevado y mayor riesgo cardiovascular, deterioro de la función cardíaca, anemia, alteraciones menstruales, dificultad para embarazarse y en casos severos un estado llamado coma mixedematoso, que es una emergencia médica. En el embarazo, el hipotiroidismo no controlado puede afectar el desarrollo neurológico del bebé.
El tratamiento es sencillo
Una vez confirmado el diagnóstico, el tratamiento habitual es levotiroxina, una hormona tiroidea sintética que se toma en ayuno una vez al día. La dosis se ajusta según la respuesta y los controles de laboratorio. La mayoría de los pacientes nota mejoría en pocas semanas. El seguimiento periódico es necesario para mantener los niveles en rango.
Si sospecha que su tiroides no funciona bien, el Dr. Contreras puede evaluarle y solicitar los estudios necesarios.
Consultar por WhatsApp Agendar consulta